Cómo llegar a ser cristiano

Página 12

Los comienzos de la vida cristiana

Estoy sumamente agradecido al Señor por haber hecho que yo pudiese abrir la puerta. Mirando hacia atrás, habiendo pasado más de cincuenta años, me doy cuenta de que ese sencillo paso cambió enteramente la dirección, el curso, y el carácter de mi vida. Al mismo tiempo, para que nadie tergiverse lo que he escrito, me siento obligado a hacer tres aclaraciones. Primero, no es necesario que la «conversión» o compromiso con Cristo vaya acompañada de fuertes emociones. Debido a nuestros temperamentos y contextos diversos, nuestras experiencias varían, y no debemos tratar de estereotiparlos. En lo que hace a mí, yo no vi ningún rayo ni oí ningún trueno. Por mi cuerpo no pasó ningún shock eléctrico. No sentí nada. Pero al día siguiente yo sabía que algo inexplicable me había ocurrido, y a medida que los días se fueron convirtiendo en semanas, en meses, en años, e incluso en décadas, mi relación con Cristo se ha ido profundizando, y ha ido madurando permanentemente.

Segundo, el compromiso con Cristo no es todo. Siguen muchas otras cosas, en la medida en que procuramos adquirir madurez en Cristo. Pero se trata de un comienzo indispensable, algo de lo cual damos testimonio cuando decimos públicamente, «Acudo a Cristo, me arrepiento de mis pecados, renuncio al mal». Tercero, no importa en absoluto si, aunque sepamos que nos hemos vuelto a Cristo, no podemos recordar la fecha cuando lo hicimos. Algunos recuerdan la fecha; otros no. Lo que importa no es cuándo, sino si realmente hemos depositado nuestra confianza en Cristo. Jesús describió el comienzo de nuestra vida cristiana como un segundo «nacimiento», y esta analogía resulta útil de muchas maneras. Por ejemplo, no somos conscientes de que se haya efectuado nuestro propio nacimiento físico, y jamás habríamos sabido la fecha de nuestro cumpleaños si nuestros padres no nos lo hubiesen dicho. Sabemos que nacimos, aun cuando no lo recordamos, porque disfrutamos de vida en la actualidad, algo que sabemos que tiene que haber comenzado cuando nacimos. Algo semejante ocurre con el nuevo nacimiento.

Mis notas

12 / 125 · 8% del libro

🎙 Nota de voz Sin grabar