El servicio para Cristo

Página 104

La vida del cristiano

allí para cultivarlo y cuidarlo (). Tanto en sentido global (la tierra) como local (el huerto), regía el mismo principio de la mayordomía. Dios nos delegó la responsabilidad de proteger el ambiente y desarrollar sus recursos. No somos, entonces, simplemente administradores de la propiedad de Dios. Él es humilló al punto de solicitar nuestra cooperación en una genuina sociedad. Él crea; nosotros cultivamos. Él planta; nosotros desarrollamos. Lo que él da se llama de la naturaleza; lo que contribuimos nosotros se denomina «cultura». La cultura es imposible sin la naturaleza, ya que no tendríamos nada que cultivar si Dios no hubiese provisto esta última. Pero, igualmente, la naturaleza tiene valor limitado sin la cultura, por cuanto Dios nos ha provisto de materia prima y ha dejado en nuestras manos su conversión en productos necesarios.

Todo trabajo honroso, sea manual o intelectual (o ambas cosas), sea asalariado o voluntario, por humilde o insignificante que sea, tiene que ser visto por los cristianos como una forma de cooperación con Dios, en la que compartimos con él la transformación del mundo que él hizo y entregó a nuestro cuidado. Esto se aplica por igual a la industria, al comercio, a los servicios públicos, a las profesiones, al trabajo de ama de casa y a la maternidad de tiempo completo. El gran mal del desempleo es que a algunas personas se les niega este privilegio. En cuanto a la forma particular que ha de adoptar la sociedad que integramos con Dios (es decir, qué carrera seguir, qué trabajo realizar), dependerá más que ninguna otra cosa de nuestro temperamento y nuestros talentos, de nuestra educación y preparación. Procuremos esforzarnos por llevar a feliz término nuestro servicio para Dios, a fin de que todo lo que seamos y tengamos se haga efectivo, y no se frustre.

El ministerio cristiano en la iglesia

La gente habla acerca del «ministerio» cristiano, es muy probable que esté pensando acerca de tareas en la iglesia, es decir, en servicio realizado en la iglesia y para ella, y en particular en las actividades de los pastores. Pero el ministerio no está limitado a los pastores y a las iglesias, como hemos visto. Por supuesto, la iglesia local es una importante esfera de ministerio cristiano. Todos los cristianos deberían ser miembros de alguna iglesia, y todos los miembros de iglesias deberían ser activos, y cumplir servicios para su iglesia.

Hay, desde luego, muchas tareas voluntarias que en toda iglesia dependen de un noble grupo de héroes y heroínas (con frecuencia no muy apreciados). Estoy pensando en buenas

Mis notas

104 / 125 · 83% del libro

🎙 Nota de voz Sin grabar