los Estados Unidos de Norteamérica, y a la vez un genio excéntrico, intentó reconstruir el cristianismo sin dogma alguno. Esperaba ver llegar el día, escribió, «cuando hayamos eliminado la incomprensible jerga de la aritmética trinitaria, de que tres son uno, y que uno es tres».
Uno de los recuerdos más nítidos y desconcertantes de mis propios días escolares se relaciona con una conversación que tuve con un pastor visitante. Yo tenía alrededor de quince años. Con la invencible seguridad propia de un adolescente le dije: «Nadie cree en la Trinidad hoy en día». No había acabado de decirlo cuando me sentí avergonzado por haberlo dicho. La verdad es que nunca me había detenido a pensar en la Trinidad. ¡Por encontrarla difícil de entender, me lancé a la conclusión de que se trataba de una superstición fuera de moda, que las personas inteligentes habían descartado ya hacía mucho tiempo!
Nuestra fe trinitaria
Cierto es que la palabra «trinidad» no aparece en la Biblia, y que la doctrina correspondiente no se llegó a formular claramente hasta los siglos III y IV. No obstante, el Nuevo Testamento es trinitario de comienzo a fin. Pensemos en la forma en que Jesús, cuando fue bautizado para inaugurar su ministerio público, oyó la voz del Padre y vio al Espíritu descender sobre él como una paloma. Después de la resurrección, comisionó a su iglesia a que hiciese discípulos y los bautizara en el nombre (singular) del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (; 28:19). Consideremos, también, la afirmación de Pedro de que hemos sido «elegidos ... según la previsión de Dios el Padre, mediante la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser redimidos por su sangre» (), y la oración de Pablo de que «la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos [nosotros]» ().
La historia
Primero, tenemos el enfoque de la historia. La doctrina de la Trinidad no fue inventada por teólogos que no tenían nada mejor que hacer que elaborar teorías. Por el contrario, fue una revelación gradual. Sucedió de la siguiente manera. Los apóstoles eran