razón que llevó a incluir esta cláusula en el credo fue que se quería mostrar que Jesús, después de su muerte y la sepultura de su cuerpo, fue en espíritu al otro mundo (hasta su resurrección, al tercer día). Fue allí en parte para anunciar la gran victoria que había obtenido en la cruz, y en parte para asegurarnos de que él conoció todas las experiencias que son parte integrante de nuestra humanidad, incluidos la muerte y hades, los que por consiguiente no deberían ser motivo de temor para nosotros.
Segundo, «al tercer día resucitó». Así como la cláusula «sufrió bajo Poncio Pilato» da testimonio de la historicidad de la muerte de Jesús, así también la cláusula que comienza «al tercer día» da testimonio de la historicidad de su resurrección. Fue un acontecimiento concreto y susceptible de ser fechado. El alma y el cuerpo de Jesús, que habían sido separados al morir (cuando su cuerpo permaneció en la tumba mientras su alma fue al hadēs), fueron luego reunidos nuevamente y él fue gloriosamente transformado. No hay duda de que hubo tanto continuidad como discontinuidad entre su cuerpo terrenal y el de su resurrección. Su nuevo cuerpo era el mismo que el anterior (su fisonomía, sus llagas, y su voz eran reconocibles), y sin embargo, maravillosamente diferente (porque poseía nuevos poderes, aparecía y desaparecía, adquiría forma material, pero podía atravesar puertas cerradas). Queda claro que «resurrección» significa «resurrección corporal» (1) debido al testimonio de los evangelistas, en el sentido de que la tumba quedó vacía, (2) dado que la tradición apostólica afirma que Jesús emurió, fue sepultado, resucitó, y apareció o fue visto» (), de tal manera que lo que había sido sepultado, es decir, su cuerpo, y (3) por cuanto el cuerpo resucitado de Jesús era y es la primera porción del universo material que ha sido redimida, y es, por consiguiente, la primera prenda o garantía de la nueva creación de Dios.
Tercero, «ascendió al cielo». No tenemos por qué sentirnos incómodos con el relato de la ascensión. Por cierto, que Lucas creía que se trataba de un hecho histórico, porque destacó que ocurrió ante testigos oculares (). Tampoco deberíamos dejarnos amedrentar por las burlas de los que piensan que resulta ridículo presentar la ascensión como un «despegue», y a Jesús como el primer cosmonauta. Después de todo, había desaparecido varias veces durante los cuarenta días entre la resurrección y la ascensión. La razón que le llevó a irse en forma visible y pública es que quería convencer a sus apóstoles que se ha para siempre, no que él reapareciera, sino que el reaparecería a sus apóstoles, sino que la para siempre, no que él reapareciera, sino que la llegada del Espíritu Santo.